15 días en el nuevo pueblo 

Iba caminando por las calles del nuevo pueblo de Gramalote, buscando historias de Gramaloteros, y me encontré con la de Luis Parra; un señor que lleva viviendo tan soló 15 días en el nuevo pueblo.

Él sentando en su balcón, mirando su pueblo, a su gente, su cultura, con una sonrisa inmensa en su rostro, y mientras me iba acercando a su casa para saludarlo, su sonrisa era aún más grande.

Cuando le estreché la mano para saludarlo, me invitó a pasar a su casa grande y hermosa, y mientras le hacía preguntas acerca de cómo se sentía en su nueva casa, ví las lágrimas que casi salían de sus ojos; eso hizo que me conmoviera.

Durante mi charla con él, me dijo muy contento que estaba muy feliz viviendo en su casa, y que no podía compararse con su rancho dónde vivía antiguamente. Allí, dónde sentía frío en las noches y no se sentía muy cómodo, nada comparado a ahora en su nuevo hogar. También, me dijo que estaba muy agradecido con Dios y con las personas que habían hecho todo eso posible.

Para finalizar, hicimos un recorrido por su casa y dijo que le gustaba mucho, al igual que sus vecinos. Ya terminando de hacer mis preguntas, me dio las gracias por haberle hecho la visita y que se sentía muy contento.

Luego, nos despedimos y mientras me iba, noté que aún estaba aquella sonrisa en su rostro.

Por: Daniela Solis 

 

Doña Ninfa calderón

Buscando familias de gramalote, que ya están viviendo en nuestro nuevo pueblo, me encontré a doña Ninfa; una mujer ama de casa quien nos contó como la han pasado estos primeros 15 días que lleva viviendo en su nueva casa.

Ninfa se vino a vivir al pueblo con toda su familia; su esposo y su hijo trabajan y ella, a pocos dias de estar viviendo en su nueva casa, por petición de los obreros decidió montar su negocio propio: “ahí los obreros me dijeron que por qué no colocaba una tienda, entonces me animé y la puse”. Esas fueron las palabras con las que me contó sobre su emprendimiento.

Finalmente, Ninfa me contó que, durante estos días que han pasado, le ha ido muy bien en su tierra Gramalote, ella quiere volver a pasar una Navidad como las de antes con toda su gente y en su nuevo pueblo.  

Por: Mayerly Vásquez 

 

No hay como Gramalote para vivir…

Gramalote un pueblo en reconstrucción, a pesar de tener inconvenientes, ha venido creciendo para surgir y renacer como un pueblo que se destaque por su comercio.

Esto es lo que nos han dado a conocer la mayoría de los gramaloteros habitantes del nuevo casco urbano que tienen locales en sus viviendas y así también lo afirmó el comerciante Álvaro Mendoza, más conocido como “Tata”.

Este comerciante nos habla que se ha ido a vivir a Gramalote, porque creyó en la posibilidad de un negocio. Queriendo ser un pionero del comercio, con su idea de una tienda  y de un restaurante, presintió que le iba a dar mucho beneficio no tan solo a él, sino a la gran cantidad de trabajadores que están ayudando con la reconstrucción del pueblo.

Además, “Tata”  también vio la opción de estrenar casa, de estar bien cómodo en su pueblo y de sentir de nuevo ese clima gramalotero, un clima frio, que te dan ganas de salir por las mañanas a recibir el amanecer con esa brisa muy helada, tomando  un cafecito como es bien típico en Gramalote.

En palabras de “Tata” “Gramalote tiene uno de los mejores climas para vivir, Gramalote es un paraíso.”  

Por: Jhonier Silva